Light of Bangkok de Parfums Dusita: Un Recuerdo de la Infancia que Terminó Convertido en Perfume

 Algunos recuerdos permanecen intactos durante toda una vida. Pissara Umavijani suele contar que, cuando era niña, su padre la llevaba a pasear junto al río Chao Phraya, en Bangkok. Durante aquellos paseos había un edificio que siempre captaba su atención: el Mandarin Oriental Bangkok. Elegante, sereno y bañado por la luz que se reflejaba sobre el río, aquel hotel despertaba en ella una admiración difícil de explicar con palabras.

Muchos años después, ya instalada en París y convertida en perfumista, comprendió que aquella imagen seguía viva en su memoria. Light of Bangkok nació precisamente de ese recuerdo. No pretende reproducir el olor de una ciudad, sino conservar la emoción de un instante que nunca llegó a desaparecer.


Parfums Dusita

Fundada en París en 2016, Parfums Dusita es una de las casas independientes más personales de la perfumería artística actual. Detrás de ella se encuentra Pissara Umavijani, una perfumista autodidacta nacida en Bangkok que decidió trasladarse a Francia para convertir en realidad su pasión por la perfumería.


Pissara Umavijani


Pero Dusita es mucho más que una firma de perfumes. Es un homenaje permanente a la obra del poeta tailandés Montri Umavijani, padre de Pissara. Sus poemas, inspirados en la búsqueda de la alegría y la paz interior, son el alma de la marca y el punto de partida de muchas de sus creaciones.

El nombre Dusita hace referencia a un paraíso de la tradición budista, un lugar asociado a la felicidad y la serenidad. Esa filosofía se percibe en toda la colección: perfumes luminosos, profundamente emocionales y elaborados con materias primas de gran calidad, seleccionadas en colaboración con la histórica casa Accords & Parfums, en las proximidades de Grasse.

Cada fragancia va acompañada además de una ilustración realizada por la propia Pissara, una forma de traducir visualmente las emociones que inspira cada composición.



La elegancia del Mandarin Oriental hecha aroma

El Mandarin Oriental Bangkok no es un hotel cualquiera. Desde hace más de un siglo representa una forma de entender la hospitalidad donde el lujo nunca necesita llamar la atención.

Pissara quiso trasladar precisamente esa sensación al perfume. La calma de los jardines, la luz reflejada sobre el río Chao Phraya, la calidez del servicio y la sofisticación discreta de sus espacios interiores se convierten aquí en un lenguaje olfativo delicado y lleno de equilibrio.

El resultado es una fragancia que transmite bienestar desde el primer instante.

La apertura está dominada por una magnífica hierba limón tailandesa, fresca, luminosa y extraordinariamente natural. La bergamota aporta un brillo cítrico muy elegante, mientras la salvia sclarea introduce un matiz aromático que mantiene la composición limpia y vibrante.

En el corazón, la fragancia cambia de registro sin perder esa sensación de luminosidad. La manteca de lirio aporta una textura cremosa y ligeramente empolvada que se funde con un delicado jazmín y un ylang-ylang perfectamente dosificado. No buscan protagonismo; simplemente envuelven la composición con una elegancia silenciosa.

El secado resulta tan refinado como el resto del recorrido. El sándalo despliega una cremosidad muy natural, acompañado por un vetiver suave y un almizcle limpio que permanece cerca de la piel durante horas. Todo fluye con absoluta armonía, sin cambios bruscos ni contrastes exagerados.



Muchas fragancias frescas buscan impresionar mediante una explosión de cítricos. Light of Bangkok sigue otro camino.

La hierba limón se convierte en el verdadero hilo conductor de la composición, aportando un carácter reconocible y muy original. El iris introduce una elegancia empolvada que nunca resulta pesada, mientras el fondo de sándalo y almizcle aporta una sensación de calma que invita a volver continuamente a la piel.

Es una fragancia especialmente agradable en primavera y verano, pero también una magnífica elección para quienes buscan un perfume luminoso que transmita serenidad antes que intensidad.



Resulta curioso pensar que todo comenzó durante los paseos de una niña junto al río Chao Phraya.

Décadas después, ese recuerdo terminó transformándose en uno de los perfumes más luminosos de Parfums Dusita. Light of Bangkok no necesita recurrir a grandes efectos para emocionar. Lo consigue con naturalidad, construyendo una atmósfera donde la frescura, las flores y las maderas parecen respirar al mismo ritmo que el río que inspiró su creación.

A veces un perfume no nace de una fórmula.

Nace de un recuerdo que decide permanecer con nosotros para siempre.

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