DRACO de Tiziana Terenzi; el Susurro Sedoso y Empolvado que Nace de una Ciudad Invisible
Hoy no solo vamos a hablar de una fragancia, sino de un viaje sensorial que desdibuja la línea entre la tierra más antigua y el cosmos más lejano. Nos adentramos en el universo de Tiziana Terenzi, una casa italiana que ha elevado la perfumería de autor a un nivel casi místico, donde la familia y la tradición alquímica se funden para embotellar recuerdos.
Bajo la dirección creativa de Tiziana y la nariz privilegiada de su hermano, Paolo Terenzi, la firma nos presenta Draco, una de las joyas más resplandecientes de su aclamada Luna Collection.
Matera: La Ciudad Invisible tallada en el tiempo
Nuestra historia comienza en un lugar que parece suspendido en el vacío del tiempo: Matera, la ciudad de las piedras. Escondida en un profundo desfiladero italiano, Matera es un laberinto de cuevas excavadas en la roca viva, un anfiteatro natural donde los Sassi (Sasso Barisano y Sasso Caveoso) han servido de refugio a la humanidad durante milenios.
Caminar por Matera es como habitar el interior de una montaña; es una ciudad que fue invisible para sus enemigos, protegida por su propia naturaleza pétrea. Paolo Terenzi se inspiró en la calidez de los hogares tallados a mano, en el humo de las chimeneas que vibra entre las paredes de piedra fría y en esa sensación onírica de estar viviendo, literalmente, en la Luna. Draco captura esa dualidad: la dureza eterna de la piedra y la calidez acogedora del refugio.
El Mito en el Cielo: El Dragón de Minerva
Pero Draco no solo mira hacia abajo, hacia las cuevas de Matera; también eleva su vista al firmamento. En la mitología griega, Draco fue el dragón lanzado por los Gigantes Titanes contra los dioses del Olimpo durante una guerra que duró una década. Fue la diosa Minerva quien, en el fragor de la batalla, lo derrotó y lo lanzó al cielo con tal fuerza que la criatura se congeló alrededor del Polo Norte, convirtiéndose en una constelación eterna.
Esta mezcla de fuego mitológico y frío glacial es el alma del perfume. Una fragancia que nace de la tierra italiana pero que pertenece a las estrellas.
La Fragancia: Un susurro de lujo empolvado
Cuando aplicamos Draco, lo primero que nos sorprende es un limón dulce, realista y sutil, escoltado por la bergamota y la frescura vibrante de la naranja verde. Es una salida que se siente helada y fresca, casi como el aire del Polo Norte donde descansa el dragón, pero rápidamente evoluciona hacia algo mucho más complejo.
El corazón de la fragancia es un despliegue de maestría de Paolo Terenzi. Aquí, el melocotón y la pera aportan una textura jugosa que se entrelaza con la elegancia del jazmín y la magnolia. Sin embargo, no se dejen engañar por su dulzura; el cedro y el pachuli le otorgan esa estructura "dura como la piedra" que evoca las cuevas de Matera.
Para entender realmente por qué Draco es considerado una obra maestra de la arquitectura olfativa, debemos desglosar su pirámide como si estuviéramos recorriendo los niveles de la propia ciudad de Matera: desde la frescura del aire en el acantilado hasta la calidez íntima de sus cuevas subterráneas.
La Salida: Un resplandor de frescura gélida
Al primer contacto con la piel, Draco se manifiesta con una luminosidad casi eléctrica. Paolo Terenzi ha logrado un limón dulce y realista que huye de lo sintético; es una nota de cítricos madurados bajo el sol italiano pero que conservan un toque helado, como si la fruta estuviera escarchada.
Notas: Bergamota, limón y naranja verde.
Sensación: Es una apertura chispeante y refrescante que limpia el paladar olfativo, preparándote para la densidad que está por venir. La naranja verde aporta un matiz ligeramente amargo y sofisticado que equilibra el dulzor inicial.
El Corazón: La dualidad de la fruta y la madera
Una vez que el brillo cítrico se asienta, el perfume revela su verdadera estructura. Aquí es donde la fragancia se vuelve "carnosa" y táctil. El melocotón se siente aterciopelado, casi como tocar la piel de la fruta, mientras que el jazmín y la magnolia aportan una feminidad floral suave, nada intrusiva.
Notas: Melocotón, jazmín, cedro, pachuli y magnolia.
Sensación: El contraste aquí es fascinante. Mientras las flores y las frutas intentan elevar el aroma, el cedro y el pachuli actúan como los cimientos de piedra de los Sassi. Estas notas amaderadas le dan cuerpo y una sensación de "perfume serio" y lujoso, evitando que se convierta en una simple fragancia frutal.
El Fondo: El alma empolvada y eterna
El secado es, sin duda, la etapa más gloriosa de Draco. Es aquí donde aparece ese efecto de "empolvado cosmético" que tanto lo caracteriza. La fragancia pierde su arista cítrica para convertirse en una crema densa, dulce y reconfortante que parece fundirse con tu propia piel.
Notas: Vainilla, haba tonka, pera y heliotropo.
Sensación: El heliotropo y el haba tonka crean esa textura de talco de lujo o maquillaje antiguo, mientras que la pera en el fondo añade un matiz acuático y dulce que mantiene la fragancia viva. Es un final cálido, sensual y ligeramente animalico, que proyecta una estela de elegancia absoluta durante horas (e incluso días en la ropa).
Es un perfume que juega con los extremos: es fresco pero cremoso, es duro como la roca de Matera pero suave como una caricia de vainilla.
El secado: El abrazo de un "Cosmético de Lujo"
Lo que hace de Draco una auténtica obra maestra es su secado. Se transforma en un aroma empolvado cosmético, extremadamente lujoso y elegante. La combinación de vainilla, haba tonka y heliotropo crea una estela que se inclina hacia el lado femenino por su delicadeza, aunque su carácter animalico y su potencia lo hacen irresistible para cualquier amante de la alta perfumería.
Acordes principales: Dulce, cítrico, afrutado, floral, avainillado y profundamente empolvado.
Género: Unisex, con una inclinación sutil hacia lo femenino por su suavidad floral y cosmética.
Duración: Excepcional. Es una fragancia que, al igual que los Sassi de Matera, permanece escondida en la piel para aparecer con fuerza días después de haberla usado.
Sensación: Cálida, sensual y reconfortante, como el calor de una chimenea en una cueva de piedra.
Draco es una creación que seduce primero por su elegancia y luego te atrapa para siempre. Es una fragancia que no pasa desapercibida, dejando una estela deliciosa que se siente como un abrazo de terciopelo.





Comentarios
Publicar un comentario